Todos los problemas planteados a escala planetaria y local tienen un denominador común y radican en el funcionamiento del actual sistema económico. El modelo hoy dominante es aquél que dice que la economía va bien cuando crece el producto interior bruto (PIB). Este modelo no tiene en cuenta cuánto cuesta a la colectividad en términos ecológicos y sociales el crecimiento de un punto del PIB. No tiene en cuenta que la capacidad de crecimiento económico es finita, ni tampoco tiene en cuenta las limitaciones del sistema natural que están llevando al planeta al infarto ecológico. El PIB: un Producto Insostenible y Bruto... El PIB es la vaca más sagrada de todas las vacas sagradas de la economía. El PIB mide el valor de las mercancías producidas. Cuanta más producción, más crecerá el PIB; cuanto más crezca el PIB, mejor viviremos y más riqueza habrá. Pero la estadística nos enseña que en los últimos quince años el número de empleos no ha ido en aumento y en cambio el PIB habrá crecido un 60% en términos nominales. La perversión del sistema vigente de contabilidad puede llegar a extremos insólitos. Es el caso del gravísimo terremoto de 1994 en Kobe (Japón). Alguien con autoridad pronosticó un impacto positivo con la reconstrucción de la zona de Kobe en el producto interior bruto japonés. Al cabo de pocos días empezó a subir la bolsa de Tokio. Tenemos un sistema de medida que permite afirmar que es bueno para la economía que haya destrozos. Sin ir tan lejos, aquí en casa, el "sistema" establece que los accidentes de tráfico tienen globalmente un impacto positivo en la economía del país, puesto que dan trabajo a aseguradoras, a mecánicos, a médicos, a funerarias, etc. ...y otras vacas sagradas En segundo lugar del ránking de las vacas sagradas de la economía aparecen otras variables socioeconómicas. La inflación, el déficit público, la deuda pública acumulada, la productividad,... Todos estos parámetros tradicionales miden la situación de un sistema desde un único punto de vista, prescindiendo de los demás factores. Parece razonable pensar que a los indicadores macroeconómicos tradicionales les podríamos añadir otros de carácter ecológico y social, para medir la sostenibilidad del sistema. Algunas propuestas de nuevos indicadores podrían ser, a partir de las sugerencias incluidas en los informes de "La situación en el Mundo" del Worldwatch Institute, los que se indican a continuación:
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domingo, 30 de octubre de 2011
El modelo económico
Hacia un sistema de transportes sostenible
Nuestro sistema de transporte tiene dos grandes inconvenientes. En primer lugar que es un gran devorador de energía. En España el sector del transporte es responsable de más del 40% del consumo de energía primaria, situándose por encima del consumo industrial y del doméstico. El segundo gran inconveniente es la contaminación o el gasto social difuso que ocasiona: emisiones nocivas de gases y partículas a la atmósfera, ocupación en las ciudades de un bien escaso y caro como es el suelo público, accidentes, ruido, etc...
El transporte de pasajeros...
El transporte más eficiente es hoy en día el que menos ayudas recibe por parte de las administraciones públicas. Los sistemas eficientes son el transporte público de viajeros -ferrocarril, autocares y autobuses- y el sistema ferroviario para las mercancías. Los presupuestos de la Generalitat para 1995 continuan invirtiendo en carreteras en una relación de 4 a 1, en comparación con las inversiones en transporte público. En los presupuestos generales del estado pasa lo mismo. Sin embargo, en el sistema ferroviario español se ha demostrado que con un cierto nivel de inversiones es posible ganar viajeros. La apuesta clara por los trenes de cercanías y la introducción de servicios de alta velocidad en algunos trayectos interurbanos ha permitido que en1993, por primera vez en los últimos cincuenta años, el transporte por ferrocarril gane cuota de mercado en algunos corredores. El aumento se ha producido a costa de la carretera y del avión, dos de los sistemas de transporte más contaminantes y con efectos sociales y territoriales más indeseables. Todo ello, da una idea de las inmensas posibilidades del transporte ferroviario ( y también, naturalmente, de los autobuses y autocares) para contribuir a un sistema sostenible de transportes.
...y de mercancías
Respecto al transporte de mercancías, ha tenido que ser la creciente congestión de las autopistas europeas la que concienciase los poderes públicos de la necesidad de potenciar los sistemas ferroviarios. Hoy, por mencionar tan solo dos ejemplos, el túnel del Canal de la Mancha y la coordinación de los sistemas ferroviarios en toda Europa, abre grandes posibilidades a la potenciación del transporte de mercancías por ferrocarril en las relaciones supranacionales.
Las rondas fantásticas...
Pero es seguramente en las ciudades donde se manifiesta con toda la contundencia la insostenibilidad e insalubridad del sistema de transporte basado en la utilización intensiva del vehículo privado. No es necesario ir muy lejos para ver ejemplos de esta insostenibilidad. La construcción de las Rondas de Barcelona es un excelente "caso práctico". La construcción de esta vía de circunvalación fué presentada por los poderes públicos como la solución casi definitiva a los problemas de tráfico en el área metropolitana. Pero hoy tan solo tres años después de la inauguración de esta "maravilla olímpica", ya tenemos los primeros resultados; las rondas están colapsadas una buena parte de las horas del día y ha disminuido la velocidad media de circulación del centro de Barcelona. Actualmente, en muchas de las calles del centro de Barcelona mantener una conversación inteligible es un lujo, tan solo al alcance de los peatones nocturnos.
...y otras maravillas
Principales retos que plantea el desarrollo sostenible
Así, se plantean los grandes problemas planetarios siguientes:
Y a escala local:
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Condiciones para el desarrollo sostenible
Los límites de los recursos naturales sugieren tres reglas básicas en relación con los ritmos de desarrollo sostenibles.
- Ningún recurso renovable deberá utilizarse a un ritmo superior al de su generación.
- Ningún contaminante deberá producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido por el medio ambiente.
- Ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.
Según algunos autores, estas tres reglas están forzosamente supeditadas a la inexistencia de un crecimiento demográfico
Justificación del desarrollo sostenible
La justificación del desarrollo sostenible proviene tanto del hecho de tener unos recursos naturales limitados (nutrientes en el suelo, agua potable, minerales, etc.), susceptibles de agotarse, como del hecho de que una creciente actividad económica sin más criterio que el económico produce, tanto a escala local como planetaria, graves problemas medioambientales que pueden llegar a ser irreversibles.
Un desarrollo económico y social respetuoso con el medio ambiente
- Sostenibilidad económica: se da cuando la actividad que se mueve hacia la sostenibilidad ambiental y social es financieramente posible y rentable.
- Sostenibilidad social: basada en el mantenimiento de la cohesión social y de su habilidad para trabajar en la persecución de objetivos comunes. Supondría, tomando el ejemplo de una empresa, tener en cuenta las consecuencias sociales de la actividad de la misma en todos los niveles: los trabajadores (condiciones de trabajo, nivel salarial, etc.), los proveedores, los clientes, las comunidades locales y la sociedad en general.
- Sostenibilidad ambiental: compatibilidad entre la actividad considerada y la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas, evitando la degradación de las funciones fuente y sumidero. Incluye un análisis de los impactos derivados de la actividad considerada en términos de flujos, consumo de recursos difícil o lentamente renovables, así como en términos de generación de residuos y emisiones. Este último pilar es necesario para que los otros dos sean estables.[13
Estado del medio ambiente y los recursos naturales en Colombia
parte del planeta. El medio natural, como componente de la base productiva, provee
a la actividad económica de bienes de consumo y recreativos. Como soporte físico
de la producción, sirve de receptor de los desechos de las actividades productivas
y de consumo. Y en términos biológicos, es el sustento de la vida misma. No obstante,
los efectos del crecimiento económico del mundo contemporáneo hacen no sustentable
ecología, social y económicamente esta relación, lo que ha llevado a que se ponga
en peligro al planeta Tierra y, con ello, al mismo hombre.
Colombia es uno de los países del mundo con mayor riqueza de recursos naturales.
Posee el 10% de la flora y fauna mundiales, el 20% de las especies de aves del planeta,
de las especies de primates de América tropical, más de 56.000 especies de
planas fanerógamas registradas y cerca de mil ríos permanentes. No obstante, en
un mundo donde los sistemas productivos tienden a la homogeneización, esa
diversidad se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo productivo. Sin
embargo, alcanzar un verdadero desarrollo exige convertir en ventaja esa diferencia,
para lo cual son necesarios desarrollos científicos y tecnológicos propios.
Son diversos los factores que causan el deterioro ambiental, entre los que destacan:
el libre acceso a la mayoría de los recursos naturales, falta de mecanismos que
permitan cobrar por el daño que causan muchas actividades productivas, falta de
incentivos que conduzcan al sector producto a internalizar los costos ambientales
derivados de la producción y el consumo, falta de inversión estatal en tratamientos
de sistemas de agua residuales domésticas o de disposición de residuos sólidos, el
sector productivo actúa sin control y con tecnologías poco eficientes, pobreza y falta
de educación de gran parte de la población, patrones de consumo de los grupos más
ricos que se caracterizan por el uso ineficiente de los recursos naturales renovables,poca investigación en recursos renovables y en el manejo de la contaminación.
Algunos factores o características internacionales que también afectan negativamente
a los recursos naturales y al ambiente, son la demanda de la fauna y la flora
silvestres, el consumo de drogas ilícitas que contribuye a la deforestación y la
presión para la homogeneización de los mercados. Todos estos factores han llevado
a que el panorama ambiental del país sea preocupante.
Durante los últimos veinte años, en Colombia la calidad del ambiente se ha
deteriorado a tasas que no tienen precedentes, lo que ha llevado a la crisis
ambiental. Crisis que se caracteriza por una alta tasa de deforestación6, ocupación
de áreas protegidas, alteraciones de los ecosistemas naturales reguladores del
recurso (páramos y humedales), deterioro de los suelos, contaminación hídrica y
contaminación atmosférica.
La calidad del aire en ciudades como Barranquilla, Bogotá, Cali, Medellín y
Sogamoso tienen niveles de contaminantes que superan las normas existentes. El
principal problema de contaminación atmosférica detectado son las emisiones de
material particulado, óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno que son generados por
la industria manufacturera, las quemas a cielo abierto, las explotaciones extractivas
y de combustión incompleta de combustibles fósiles en los procesos de generación
de energía; y, las emisiones de monóxido de carbono e hidrocarburos, que provienen
principalmente del parque automotor.
Desarrollo y medio ambiente: una mirada a Colombia GERMÁN SÁNCHEZ PÉREZ *
“el que conduzca al crecimiento económico, a la elevación de la calidad de la vida y
al bienestar social, sin agotar la base de recursos naturales renovables en que se
sustenta, ni deteriorar el medio ambiente o el derecho de las generaciones futuras
a utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades” (Ley 99 de 1993, artículo
3).
En la actualidad, la idea que tiende a aceptarse en todo el mundo es que los
problemas del medio ambiente son los problemas de desarrollo y que la meta del
desarrollo sostenible debe ser la de conciliar el crecimiento económico para la
población en general, presente y futura, con la renovabilidad de los recursos,
proceso que implica cambios políticos, económicos, fiscales, industriales y de
manejo de los recursos naturales, bióticos y energéticos.
Hoy, partiendo de ciertos postulados comunes, se dice que si bien la sostenibilidad
implica lo ecológico, lo económico y la diversidad cultural, las expresiones de
desarrollo sostenible son diversas en cada lugar, tanto por las diferencias biofísicas
como por las diferencias culturales. El cómo lograrlo, es decir, la estrategia a seguir
debe ser definida por cada proceso social particular (GONZÁLEZ, 1997).


